El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) y las alteraciones del sueño podrían estar relacionados. Un análisis publicado en 2025 propone estudiar los horarios de descanso, los ritmos circadianos y la exposición a la luz como parte de una atención integral para las personas con TDAH.
El sueño es fundamental para la salud física, el bienestar emocional y el funcionamiento cognitivo. Sin embargo, para algunas personas con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), conciliar el sueño temprano o mantener horarios regulares de descanso puede representar un desafío.
Esta relación ha despertado el interés de la comunidad científica. Los investigadores Brandon Luu y Nicholas Fabiano recopilaron estudios que exploran la asociación entre el TDAH y los horarios de sueño retrasados, así como el posible papel del reloj biológico en algunas de las manifestaciones del trastorno.
¿Qué relación existe entre el TDAH y el sueño?
El TDAH es una condición del neurodesarrollo que puede involucrar dificultades para mantener la atención, regular los impulsos y controlar la actividad. Sus manifestaciones varían de una persona a otra y pueden influir en diferentes ámbitos de la vida cotidiana.
En algunas personas con TDAH se observan dificultades para iniciar el sueño, mantener horarios regulares o adaptarse a las rutinas habituales de descanso. Una posible explicación es la participación de los ritmos circadianos, los mecanismos internos que ayudan al organismo a regular los ciclos de sueño y vigilia.
Cuando el reloj biológico está desfasado respecto de los horarios sociales o escolares, una persona puede experimentar dificultades para dormirse temprano y levantarse por la mañana.
No obstante, estas características no se presentan en todas las personas con TDAH ni son exclusivas de este trastorno.
¿Dormir tarde causa TDAH?
La evidencia analizada no permite afirmar que dormir tarde provoque TDAH. La relación podría funcionar en ambas direcciones: las características del trastorno pueden influir en los hábitos de sueño, mientras que dormir poco o tener un descanso de mala calidad puede intensificar dificultades relacionadas con la atención, la regulación emocional y el funcionamiento durante el día.
También pueden intervenir otros factores, como el estrés, las rutinas cotidianas, las condiciones ambientales y algunos medicamentos.
Por ello, es importante distinguir entre una asociación y una relación de causa y efecto. Identificar problemas de sueño puede aportar información útil para la evaluación clínica, pero no sustituye los criterios necesarios para diagnosticar el TDAH.
El papel de la luz y los horarios de descanso
El análisis publicado en 2025 por Brandon Luu y Nicholas Fabiano plantea la importancia de estudiar con mayor detalle los patrones de sueño de las personas con TDAH y explorar si determinadas intervenciones sobre los horarios y la exposición a la luz podrían complementar los tratamientos habituales.
La luz ambiental es una de las señales que utiliza el organismo para sincronizar su reloj biológico. Por eso, los horarios de exposición a la luz natural, las actividades nocturnas y la regularidad de las rutinas pueden ser aspectos relevantes al evaluar el descanso.
Sin embargo, estas propuestas deben interpretarse con cautela. Un artículo de análisis no equivale a un ensayo clínico que demuestre la eficacia de una intervención específica. Se necesitan investigaciones adicionales para determinar qué estrategias funcionan, para quiénes y bajo qué condiciones.
¿Qué pueden hacer las personas con TDAH para cuidar su sueño?
Aunque las necesidades de descanso varían entre personas, algunas medidas generales de higiene del sueño pueden ayudar a identificar y mejorar hábitos que interfieren con el descanso:
- Mantener horarios regulares: intentar acostarse y levantarse a horas similares todos los días.
- Buscar exposición a la luz natural por la mañana: puede contribuir a sincronizar el reloj biológico.
- Crear una rutina nocturna: realizar actividades tranquilas antes de acostarse y reducir los estímulos que dificulten la relajación.
- Observar los patrones de descanso: registrar las horas de sueño, los despertares y el nivel de energía durante el día puede ayudar a identificar dificultades.
- Consultar a un profesional de la salud: si los problemas de sueño son persistentes o afectan las actividades cotidianas, es conveniente solicitar una valoración.
Estas recomendaciones son medidas generales y no sustituyen una evaluación individual. Los cambios en el tratamiento del TDAH, incluidos los medicamentos, deben realizarse únicamente con orientación del profesional responsable.
Comprender el sueño también es parte de una atención integral
Explorar la relación entre el TDAH y el sueño permite ampliar la comprensión de las necesidades de cada persona. No todas viven el trastorno de la misma manera y, por ello, la atención debe considerar sus características individuales, su entorno y las dificultades que enfrenta en su vida diaria.
Investigar los ritmos circadianos y los hábitos de descanso podría aportar nuevas herramientas para complementar la atención clínica en el futuro. Por ahora, la evidencia invita a prestar atención a la calidad del sueño sin atribuirle una causa única ni presentarlo como una explicación definitiva del TDAH.
La clave es comprender que el descanso forma parte del bienestar integral, pero que el diagnóstico y el tratamiento del TDAH requieren una valoración profesional.
En accesos.mx creemos que la representación importa. Impulsar una cultura visual más diversa no solo beneficia a las personas con discapacidad: enriquece la manera en que toda la sociedad entiende la diferencia, la empatía y la inclusión.
Aviso: Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la valoración, diagnóstico o tratamiento de un profesional de la salud.

