Publicado el 18/07/2018
Kylian Mbappe

«Puedo ser alguien, puedo ser alguien», dicen los niños jugando al futbol en Bondy, el lugar de nacimiento de Kylian Mbappe. El jugador de 19 años que ni siquiera había nacido cuando Francia ganó su primer Mundial, viajó a Rusia 2018 con el sello del adolescente más prometedor del mundo.

Kylian Mbappe regresó con el trofeo de la Copa Mundial y una reputación como heredero de Cristiano Ronaldo y Lionel Messi como el mejor jugador del mundo. Su regreso a Francia este lunes también puso en el mapa a Bondy, a poco más de 10 kilómetros del Stade France en París, donde la selección francesa juega sus partidos como local.

El joven futbolista donará sus ganancias de la Copa del Mundo, unos 500,000 dólares según informes de Premiers de Cordée, una organización benéfica que ofrece oportunidades deportivas a niños hospitalizados o con discapacidades, que tiene su base en el Stade de France. La organización caritativa confirmó a CNN que recibirán las ganancias de Mbappe en septiembre.

En las calles donde solía jugar al futbol, la estrella, a través de su patrocinio con Nike, puso un campo de futbol para la comunidad. En el área metropolitana de París, en particular en sus diversos y extensos suburbios, podría decirse que es el caldo de cultivo más fértil del mundo para talentos futbolísticos de primer nivel. Kylian Mbappe, Paul Pogba, N’Golo Kante, Blaise Matuidi, Anthony Martial, Kingsley Coman y el argelino Riyad Mahrez nacieron, se criaron o tuvieron su educación futbolística en la isla de Francia.

En una de esas zonas está la comuna de Bondy; el ayuntamiento, un edificio lúgubre y gris, está adornado con una gran pancarta roja que dice: «¡Gracias, Kylian, toda la gente de Bondy está contigo!»