El zapato que sobra: una realidad poco visible
Cuando una persona pierde una pierna o un pie, una de las preguntas más frecuentes que recibe es: ¿qué pasa con el zapato que ya no utiliza?
Aunque pueda parecer una duda menor, para miles de personas con amputación representa una situación cotidiana que implica gastos adicionales, desperdicio de productos y barreras de accesibilidad que pocas veces son consideradas por la industria del calzado.
En la mayoría de las tiendas, los zapatos continúan vendiéndose exclusivamente por pares. Esto significa que muchas personas amputadas deben pagar el precio completo por dos zapatos, aun cuando solo necesiten uno.
¿Todas las personas amputadas utilizan un solo zapato?
No necesariamente.
Muchas personas utilizan prótesis y requieren ambos zapatos para caminar de forma equilibrada. Sin embargo, existen casos en los que la persona no utiliza prótesis, usa silla de ruedas, muletas o dispositivos especializados que no requieren calzado convencional. En estas situaciones, uno de los zapatos queda sin uso.
La realidad es diversa y depende del nivel de amputación, el tipo de prótesis y las necesidades individuales de cada persona.
El costo oculto de comprar zapatos por pares
Además de los gastos médicos, las prótesis y los procesos de rehabilitación, muchas personas amputadas deben asumir durante años el costo de adquirir pares completos de zapatos.
Esto genera una acumulación de calzado nuevo o seminuevo que frecuentemente termina almacenado o incluso desechado, a pesar de encontrarse en perfectas condiciones.
La situación también tiene un impacto ambiental, ya que miles de zapatos terminan desperdiciándose cuando podrían ser utilizados por otras personas con necesidades similares.
De un problema a una oportunidad: intercambio y venta de zapatos individuales
En los últimos años han surgido iniciativas que buscan resolver esta problemática mediante plataformas de intercambio, venta y donación de zapatos individuales.
En México destaca «50% Off Shoes», un marketplace desarrollado con el apoyo de organizaciones vinculadas a la comunidad amputada. La plataforma permite vender zapatos sin estrenar que ya no serán utilizados y encontrar zapatos individuales con descuentos significativos.
Asimismo, aplicaciones como «Shoes for Two» facilitan que personas con amputaciones opuestas y la misma talla puedan compartir la compra de un par de zapatos, reduciendo costos y evitando desperdicios.
Una tendencia global hacia la economía circular
La búsqueda de soluciones no es exclusiva de México.
En distintos países han surgido proyectos comunitarios para donar, intercambiar o redistribuir zapatos individuales entre personas amputadas. Organizaciones como One Shoe SA en Sudáfrica y Left Foot Foundation en Estados Unidos han demostrado que un zapato sin uso puede convertirse en una herramienta de inclusión y apoyo para otra persona.
Incluso algunas comunidades en línea permiten conectar a personas con amputaciones opuestas para compartir gastos y encontrar el calzado que necesitan.
La industria del calzado frente a un reto de accesibilidad
Especialistas en inclusión señalan que la venta exclusiva por pares responde a un modelo comercial tradicional que no contempla la diversidad de necesidades de las personas consumidoras.
Cada vez más voces dentro de la comunidad de personas con discapacidad promueven alternativas como:
- Venta de zapatos individuales.
- Programas de intercambio de calzado.
- Donación de zapatos nuevos o seminuevos.
- Descuentos para personas amputadas.
- Producción de calzado adaptado.
Estas medidas no solo favorecen la inclusión, sino que también contribuyen a reducir residuos y fomentar prácticas más sostenibles.
Más que un zapato: una cuestión de inclusión
La pregunta «¿qué haces con el zapato que no usas?» revela una realidad que suele pasar desapercibida para quienes no viven con una amputación.
Detrás de ese zapato existe una conversación más amplia sobre accesibilidad, diseño inclusivo, sostenibilidad y derechos de las personas con discapacidad.
Las iniciativas que permiten compartir, donar o adquirir zapatos individuales muestran cómo una necesidad cotidiana puede transformarse en una oportunidad para construir una sociedad más empática, accesible e incluyente.
En accesos.mx creemos que la representación importa. Impulsar una cultura visual más diversa no solo beneficia a las personas con discapacidad: enriquece la manera en que toda la sociedad entiende la diferencia, la empatía y la inclusión.
Aviso: Esta información tiene fines puramente educativos y no sustituye el consejo médico profesional.

