El cannabis ofrece beneficios médicos reales que nadie puede discutir. Sin embargo, es necesaria más investigación y es posible que no funcione para todos los pacientes o para todas las enfermedades. Ahora que se están llevando a cabo más investigaciones, deberíamos ver cómo esta área de la medicina avanza más rápido. Esperamos que esto nos lleve a tratamientos más efectivos que eliminen los síntomas sin efectos secundarios, si no se puede encontrar una cura definitiva.

Si tú o un ser querido tuyo vive con una discapacidad y te gustaría saber si el cannabis puede ayudar, hazlo solo si vives en un lugar donde es legal. Si es posible, busca consejo de un médico que tenga experiencia en el tratamiento de esa enfermedad con cannabis.

Empieza siempre con la dosis más baja posible hasta que sepas cuánto te afecta el cannabis si estás experimentando sin supervisión profesional. El CBD suele tolerarse mejor que el THC para nuevos consumidores, pero muchos defensores de la marihuana medicinal creen que ingerir todos los compuestos de la planta ofrece efectos terapéuticos más fuertes.

Cannabis en el Síndrome de Down.

El síndrome de Down afecta a una de entre 700 y 1.000 personas. No parece demasiado, pero casi todo el mundo conoce a alguien que la padece. El síndrome de Down tiene síntomas problemáticos como la discapacidad intelectual, incluyendo la falta de memoria y el déficit de aprendizaje. ¿Puede ayudar el cannabis? Los científicos creen que sí.

La teoría es que las personas con el síndrome de Down no solo tienen muchos receptores CB1 en el hipocampo, también son demasiado activos. Esto acaba dañando las conexiones neuronales, lo que tiene como consecuencia un deterioro cognitivo. Para probar su teoría, los científicos probaron la memoria de los ratones con la versión de ratón del síndrome de Down antes y después de regular su actividad CB1. Su memoria mostró mejorías después del tratamiento.

Los estudios post-mortem han demostrado que los cerebros donados por personas que sufrían síndrome de Down tienen las mismas placas asociadas con el alzhéimer. Se cree que estas placas están relacionadas con un exceso de receptores CB2 y la amida hidrolasa de ácidos grasos (FAAH).

Los altos niveles de FAAH sugieren un sistema endocannabinoide crónicamente hambriento, la suplementación con dosis bajas de cannabis puede mantener ocupados a los receptores CB1 y CB2, protegiendo las neuronas, descomponiendo las placas en el cerebro y reduciendo los niveles excesivos de FAAH. Pero se necesita más investigación, especialmente con sujetos humanos.

El cannabis en el Autismo.

El autismo es todavía más frecuente que el síndrome de Down, ya que afecta a uno de cada 100 niños. Aunque casi todas las personas con autismo son muy inteligentes, se ven frenadas por su incapacidad de conectarse con otras personas o por no comprender las normas sociales. Como resultado, tanto niños como adultos con autismo pueden experimentar niveles de hostilidad o de ansiedad con los que no es fácil vivir, alejando a otra gente y alimentando un círculo infinito de aislamiento social.

Para complicar las cosas, el autismo es un trastorno del espectro. Lo que significa que los síntomas y los tratamientos varían ampliamente, algo que funciona para una persona no necesariamente lo hace para otra. Sin embargo, algunos expertos creen ahora que el autismo se deriva de una mutación genética que causa de forma crónica niveles bajos de endocannabinoides en el cerebro humano. Esto impide que el cerebro interactúe de forma normal con estas sustancias químicas.

Dado que el THC y el CBD del cannabis comparten una estructura similar a la de los cannabinoides que el cuerpo crea naturalmente, la suplementación podría ayudar. De hecho, el Autism Research Institute ya ha dado pequeñas dosis seguras de cannabis a personas con autismo en un entorno controlado. En muchos, aunque no en todos los participantes del estudio, se observó una disminución significativa de la ansiedad, la hostilidad y el comportamiento autodestructivo.

Cannabis en la Distrofia Muscular.

Famosa por el ya fallecido actor y comediante Jerry Lewis, la distrofia muscular afecta a una de cada 5.000 personas. Afecta principalmente a niños de 2 años, pero también a adultos. Empieza con un debilitamiento progresivo de los músculos que llega acompañado de un intenso dolor y espasmos musculares involuntarios. Al igual que el autismo, esta enfermedad varía de un paciente a otro, y se cree que es causada por un defecto genético.

No hay cura para la distrofia muscular, y hasta que se encuentre una, el objetivo de los tratamientos es reducir los síntomas y controlar la progresión de la enfermedad lo máximo posible. El cannabis puede ayudar activando los receptores CB1 y CB2 del sistema endocannabinoide. Al hacerlo, reduce los espasmos musculares y el dolor, incluyendo el dolor neuropático.

Cannabis en la Parálisis Cerebral.

álisis cerebral está en el grupo de los trastornos neurológicos que afecta al tono muscular de los pacientes, la coordinación y la capacidad de movimiento. Los síntomas varían, pero es una enfermedad degenerativa que llega al punto de que quienes la sufren pierden la capacidad de caminar o de valerse por sí mismos. Los pacientes, además, sufren convulsiones y dolor crónico. Cerca de 3 de cada 1.000 niños sufren parálisis cerebral.

Se ha descubierto que el cannabis puede ayudar a pacientes con parálisis cerebral de distintas maneras. Reduce las convulsiones, los espasmos musculares y el dolor, pero también tiene un beneficio más importante para estos pacientes. Muchos de los que sufren parálisis cerebral pierden su habilidad de hablar claramente a medida que la enfermedad progresa. Normalmente tartamudean o tienen impedimentos para hablar, lo que les complica la comunicación verbal con otros.

Hasta el momento, no hay investigaciones oficiales sobre el cannabis y los problemas del habla, pero hay varios testimonios, incluyendo la historia de Jacqueline Patterson que contó en su documental llamado In Pot We Trust, que demuestra cuánto puede ayudar el cannabis.

Descargo de responsabilidad: Este contenido está destinado únicamente a fines educativos. La información ofrecida procede de investigaciones recopiladas por fuentes externas.

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