El estrabismo es la posición ocular anormal o desalineación ocular, es decir cuando los ojos apuntan en diferentes direcciones o parecen estar mal alineados. Es consecuencia de alteraciones de la visión binocular o alteraciones en el control neuromuscular de los movimientos oculares. El estrabismo puede presentarse también a causa de algunas enfermedades como diabetes, presión arterial alta, esclerosis múltiple, miastenia grave o alteraciones en la glándula tiroides.

El estrabismo es una entidad frecuente en nuestro país, y se presenta entre el 2 a 4% de la población infantil(1) y 2% en la población general(2).

Existen muchas clasificaciones del estrabismo, sin embargo la forma más sencilla de clasificarlo es de acuerdo a la dirección de la desviación y la constancia de la misma.

 

Por desviación: Cuando el ojo se desvía hacia adentro se llama endodesviación, hacia afuera exodesviación hacia arriba hiperdesviación y hacia abajo hipodesviación.

Por constancia del estrabismo: Si la desviación es constante (que siempre está presente) se llama heterotropia, si la desviación es latente (solo se presenta en la exploración) se llama foria, si se presenta en forma intermitente (a veces constante en ocasiones latente) se llama foria-tropia.

Por su origen patológico: inervacional, acomodativo, paralítico y anatómico.

Las manifestaciones clínicas varían según el tipo de estrabismo del que se trate, de manera general podemos observar ojos mal alineados, ojos que no parecen moverse conjuntamente, entrecerrar los ojos especialmente con la luz del sol, inclinar la cabeza para mirar y enfocar objetos, mala percepción de la profundidad y en ocasiones visión doble.

El estrabismo puede empeorar cuando los músculos oculares están cansados, al final del día o durante una enfermedad. Los padres pueden observar que los ojos de su bebé se mueven de vez en cuando en una dirección diferente durante los primeros meses de vida, especialmente cuando el bebé está cansado. La mayoría de los bebés superan este estrabismo intermitente alrededor de los 3 meses de vida.

Muchos bebés parecen tener estrabismo, pero en realidad no es así. Esta condición se llama Pseudoesrabismo, el cual es originado por un puente nasal plano o un pliegue de piel que hace que la esclerótica blanca sea menos visible del lado afectado, esto da la apariencia de ojo estrábico. Cuando el bebé crece las estructuras faciales también y este defecto desaparece.

Cuando los síntomas persisten y los niños continúan con la mirada desviada es necesario acudir un especialista para su valoración. La Academia Americana de Oftalmología Pediátrica y Estrabismo, y La Academia Americana de Pediatría recomiendan que todos los niños tengan un examen visual con un Oftalmólogo antes de los 6 meses de vida y que éste se repita a los 3 y 5 años de edad.

Los exámenes de la vista de rutina en los niños pequeños incluyen exámenes de estrabismo, los Oftalmólogos debemos realizar un examen oftalmológico completo que incluye la exploración minuciosa del fondo de ojo bajo dilatación pupilar, y un estudio de refracción para detectar defectos refractivos, específicamente hipermetropía, en muchas ocasiones es necesario solicitar una valoración neuro-pediátrica sobre todo si se tiene duda del adecuado desarrollo psicomotor de un niño en otras ocasiones es necesario también solicitar estudios de gabinete como son: tomografía computada, electromiografía y resonancia magnética.

Para el tratamiento del estrabismo se deben considerar varios aspectos y es un oftalmólogo quien debe determinar el manejo del paciente dependiendo del tipo de estrabismo que se presente.

En algunas ocasiones será necesaria la oclusión del ojo no desviado para forzar al ojo desviado a mejorar su calidad visual, y el régimen de oclusión depende de las condiciones individuales de cada paciente (3 y 4).

Para la corrección de la desviación en el estrabismo congénito el tratamiento en términos generales es quirúrgico, realizando el debilitamiento de los músculos en hiperfunción y reforzando los músculos en hipofunción o la aplicación de toxina botulínica en los músculos en hiperfunción.

En los casos de estrabismo acomodativo es fundamental el uso de los lentes con la corrección de hipermetropía óptima.

Cuando el estrabismo es secundario a parálisis oculomotoras o a otra patología de base, se requiere corregir el problema que las origina y en segundo lugar una corrección quirúrgica si fuera necesario o la aplicación de toxina botulínica en el período de espera.

El estrabismo no se puede prevenir, sin embargo, las complicaciones del estrabismo pueden prevenirse si el problema se detecta y se trata de manera adecuada.

La historia familiar de estrabismo debe orientarnos a buscar ayuda profesional si los descendientes presentan desviaciones en edades tempranas.

Resulta de suma importancia que el diagnóstico y manejo del estrabismo se realicen de forma temprana para tener resultados positivos. No dude en consultar a su oftalmólogo ante cualquier duda.

 

Referencias.

(1) Adán-Hurtado E, Arroyo Yllanes, ME. Frecuencia de los diferentes tipos de estrabismo. Rev Mex Oftalmol; Noviembre-Diciembre 2009; 83(6):340-348

(2) Romero-Apis, D: Estrabismo Aspectos clínicos y Tratamiento. México, D.F. DALA 2010;141-156

(3) Horta-Barbosa, P: Endotropias En Estrabismo Horta-Barbosa, P.Rio de Janeiro: Cultura Médica. 1997,113-177

(4) Ramos-Castelluccio ML, Pérez-Pérez JF, Arroyo Yllanes ME. Estabilidadad de la retroinserción amplia de los rectos internos para el tratamiento de la endotropia congénita. Rev Mex Oftalmol; Marzo –Abril 2005; 79 (2):75-78

 

Sobre El Autor

La Doctora Muñoz es cirujana oftalmóloga especialista, egresada de la Universidad Anáhuac con especialidad en el Hospital Central Militar.

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