
Una nueva línea de investigación científica sugiere que la vacuna contra el herpes zóster —conocido popularmente como “culebrilla”— podría tener un beneficio adicional inesperado: reducir el riesgo de desarrollar demencia o retrasar su aparición en adultos mayores.
Diversos estudios realizados en Europa, Australia y América del Norte han observado una menor incidencia de deterioro cognitivo entre las personas vacunadas, lo que ha despertado el interés de la comunidad médica y científica.
¿Qué es el herpes zóster y por qué se relaciona con la demencia?
El herpes zóster es una infección causada por el virus varicela-zóster, el mismo que provoca la varicela. Después de la infección inicial, el virus permanece latente en el sistema nervioso y puede reactivarse años después, causando dolorosas erupciones cutáneas.
Algunas investigaciones señalan que estas reactivaciones virales podrían provocar inflamación en el sistema nervioso y contribuir al deterioro cognitivo con el paso del tiempo.
Por ello, prevenir la reactivación del virus mediante la vacunación podría tener un efecto protector sobre el cerebro.
Los estudios que respaldan la relación.
Uno de los análisis más citados, publicado en la revista Nature y basado en registros médicos de más de 280,000 adultos mayores en Gales, encontró que quienes recibieron la vacuna contra el herpes zóster tuvieron un 20% menos riesgo de desarrollar demencia durante un seguimiento de siete años.
Además:
- Los diagnósticos de demencia fueron 3.5 puntos porcentuales menores entre los vacunados.
- El efecto protector fue más notable en mujeres que en hombres.
- Otros estudios han observado reducciones en la inflamación crónica y un envejecimiento biológico más lento tras la vacunación.
Incluso investigaciones posteriores sugieren que la vacuna podría ayudar a retrasar el deterioro cognitivo o disminuir la mortalidad en personas que ya viven con demencia.
¿Es una relación comprobada?
Aunque los resultados son prometedores, los especialistas señalan que todavía se necesitan ensayos clínicos controlados para confirmar una relación causal directa.
Por ahora, la evidencia muestra una asociación sólida entre la vacunación contra el herpes zóster y un menor riesgo de demencia, lo que podría abrir nuevas estrategias de prevención a nivel poblacional.
¿Quiénes deberían vacunarse?
La vacuna contra el herpes zóster suele recomendarse a:
- Adultos mayores de 50 años.
- Personas con mayor riesgo de reactivación del virus.
- Quienes desean prevenir complicaciones como neuralgia posherpética.
Además de prevenir la culebrilla, esta inmunización podría ofrecer beneficios adicionales para la salud cerebral, según la evidencia más reciente.
Los estudios actuales apuntan a que la vacuna contra el herpes zóster no solo protege contra una infección dolorosa, sino que también podría convertirse en una herramienta importante para prevenir o retrasar la demencia. Aunque se requieren más investigaciones, los hallazgos refuerzan el papel de la vacunación como una estrategia clave para el envejecimiento saludable.