Imagina un partido de futbol completamente en silencio, donde los vítores no suceden cuando logran hacer un pase ¿extraño no?

Las reglas marcan que, en el futbol para ciegos, los espectadores deben permanecer en silencio a menos que el balón se encuentre fuera de la cancha pues así los jugadores son capaces de escuchar a los demás y a la pelota la cual en su diseño tiene cascabeles lo que ayuda a los participantes a localizarlo.

A pesar de que todos a excepción del portero, son ciegos, los jugadores deben usar un antifaz ya que se tienen que considerar los distintos tipos de ceguera o si son débiles visuales, creando así una igualdad de circunstancias entre los equipos.

Cada equipo tiene 5 participantes: 4 elementos ciegos y el portero; además se tienen 2 guías por equipo, uno que debe estar situado en el centro del campo en una lateral y el otro detrás de la portería del equipo contrario para así ubicar a sus delanteros y ellos sepan hacia dónde tirar; sólo existen dos árbitros, uno principal y el otro asistente.

El partido se desarrolla en dos tiempos de 25 minutos cada uno, con una pausa de 10 minutos sobre una cancha (de 40 metros de largo por 20 de ancho) de cemento o mosaico y siempre al aire libre, esto último por razones de acústica. Durante todo el juego los jugadores hacen ruido constantemente para que todos los participantes estén atentos a su presencia, ya que la comunicación entre jugadores de ambos equipos es de suma importancia. Todo está en la velocidad de los movimientos puesto que tienen escasos dos o tres segundos para reaccionar ante cualquier situación.

El futbol para ciegos tiene como objetivo principal, el acercar a las personas ciegas a este maravilloso deporte ofreciéndoles la oportunidad de mejorar su orientación espacial, agudizar su oído, hacer ejercicio y tener un espacio de entretenimiento.

Está regido mundialmente por la Federación Internacional de Deportes para Ciegos y se juega con las reglas de la FIFA para Futsal (futbol de sala) adaptados y es también llamado fútbol B1 porque está diseñado para ser jugado sólo por personas no videntes pertenecientes a la clase B1 de la reglas de la IBSA (Federación Internacional de Deportes para Ciegos por sus siglas en inglés).

B1: Totalmente o casi totalmente ciego; desde no percepción de luz a percepción de luz pero inhabilidad para reconocer la forma de una mano.

B2: Parcialmente vidente; capaz de reconocer la forma de una mano hasta una agudeza visual de 2/60 o un campo visual de menos de 5 grados.

B3: Parcialmente vidente; agudeza visual desde 2/60 a 6/60 o un campo visual desde 5 a 20 grados.

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